Mostrando entradas con la etiqueta entrevista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta entrevista. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de junio de 2009

Los Fraks: Un comienzo independiente con buenos resultados

Los integrantes de esta banda Pablo Rojahelis, Sebastián Cabib y Arturo Salinas comenzaron respectivamente sus inicios musicales desde muy pequeños. A los 15 años, Pablo y Arturo, quienes eran compañeros de clase, integran a Sebastián para formar por primera vez un conjunto donde los tres serían partícipes.


Rojahelis y Salinas siguieron su instinto musical, estudiando en la Escuela de Música Projazz Chile, obteniendo el grado de licenciado en música. Por otro lado, Cabib no se aleja mucho, estudiando ingeniería en Audio y posteriormente Licenciatura en Música.

Con influencias de bandas como Los Tres, Oasis, The Beatles, The Kinks y otros, comienzan a hacer covers de estos mismos grupos, perfeccionando y marcando su estilo musical.

Posteriormente, se separan, para cada uno comenzar a hacer proyectos personales tanto como solistas, como en otras bandas más conocidas (como en el caso de Sebastián Cabib, quien pasa a integrar a tiempo completo la banda del músico chileno Álvaro Henríquez, vocalista y guitarrista del grupo Los Tres). Con muchos otros proyectos en mente, nuevamente deciden juntarse para volver a crear un grupo musical llamado los Fraks a fines del 2007. Ya a comienzos del 2008, graban su primer disco llamado “Envuelto para llevar” y en agosto graban su DVD promocional. Los resultados son bastante satisfactorios, haciendo varias presentaciones en vivo a lo largo del país.

Pero sus expectativas eran más altas, por lo que decidieron viajar a México, con el fin de editar su material discográfico y promocionar la banda. Actualmente, residen en el Estado de México y han tenido importantes presentaciones en Córdoba, Veracruz, Puebla, Toluca, Estado de México y el Distrito Federal. También han ido
posicionándose en las radio emisoras AM, FM y por Internet con su primer sencillo titulado “Nunca serás yo”.

¿Cómo lograron que se fijaran en ustedes para que les propusieran un contrato?
En vista de lo que sucede hoy en dia con respecto a la industria de la música, nosotros decidimos crear nuestro propio sello, llamado Columpio Records. Después de dar muchas vueltas y tocar muchas puertas, nos dimos cuenta de que los sellos discográficos más grandes actualmente no están dispuestos a arriesgar en un artista nuevo. Es por esto que nosotros finalmente optamos por la vía independiente, lo cual a final de cuentas es algo que nos ha traído muy buenos resultados.

Actualmente, ¿Dónde están viviendo y en qué etapa están con su disco nuevo?
Nos encontramos en México, promocionando lo que es Envuelto Para Llevar, nuestro primer disco. Pronto estaremos en Chile para continuar la promoción.

¿Cómo fue su experiencia de trabajo con su casa discográfica en relación a las características de su contrato?
Bueno como nosotros somos dueños del sello, y vemos lo que hacen otros sellos los cuales generalmente te piden ceder los derechos de autor o compartirlos. Hemos decidido trabajar de otra manera con los artistas que se están sumando a Columpio Records.
Lo que hacemos es editar el primer disco desde nuestra plataforma virtual en Internet, cosa de dar a conocer lo mas rápido y fácil posible a la gente su música. Y ya para un segundo disco de las ventas de este hay un reparto en porcentajes de las ganancias. Además trabajamos generando shows en vivo donde las bandas que pertenecen al sello se comprometen a participar. De esa forma se va adquiriendo recursos que aportan al desarrollo de las bandas y del sello.

¿Cómo funciona la difusión del sello, en qué se basa?
Primero en base a contactos periodísticos, y por medio de la Internet, el Myspace, Facebook, también por medio de radios, etc.

¿Cómo evalúas tu la industria discográfica en comparación a la chilena?
La industria musical en general esta viviendo una crisis la cual necesita cambios radicales para poder seguir existiendo como tal. Pero veo que la cosa esta destinada a los sellos independientes.

En cuanto a la publicidad, ¿Encuentras que ha sido buena? ¿Ha ayudado a hacer más conocido tu grupo o crees que le falta un poco?
La publicidad es fundamental para que una banda conocida, en cuanto a nosotros la publicidad que hemos logrado es buena, pero aún falta un buen camino por recorrer.

jueves, 14 de mayo de 2009

Cuti Aste:


"Con Oveja Negra recibo el 75% de las ganancias"


Con 20 años en la escena musical, Cuti Aste ha pasado por una serie de grupos, colaborando como músico, sin haber firmado nunca un contrato. A pesar de esto, ha conocido las dos caras del negocio, una con un sello multinacional impreso y la otra bajo el alero del Sello Oveja Negra, que le permite obtener gran parte de las ganancias de su primer disco solista “Estatuas de sal”, lanzado en abril de este año.
Por Alejandra Cooper

La carrera musical de Cuti Aste es una de las más versátiles del medio. Partió como productor musical de la obra "La Negra Ester" junto a Álvaro Henríquez. Más tarde, se unió al grupo “Javiera y los imposibles”, donde ha permanecido como eterno colaborador, pues nunca firmó contrato con los sellos que editaron sus discos. También fue fundador de Los Tres, participando en el exitoso umplugged que grabaron para MTV. Todo esto aún sin firmar con alguna disquera. Hoy, con “Estatuas de sal”, por primera vez es el protagonista y afirma que aún no pone su rúbrica a merced de un sello: “Con Oveja Negra es como si fuera un contrato de distribución”.

¿Cómo fue la experiencia con el primer contrato de Javiera y los Imposibles en un sello?
Yo tengo una experiencia muy particular porque jamás firme contrato con BMG. La Javi (Javiera Parra) fue la que firmó. Sin embargo, se portaron muy bien, a los imposibles nos trataron como si fuéramos artistas. Cuando grabamos "La Suerte" en Londres podrían haber llevado solo a Javiera y grabar con músicos ingleses. Sin embargo, pagaron pasajes y alojamiento por un mes sin tener obligación contractual.

¿Cómo funciona el tema de las platas sin un contrato de por medio?
Por ejemplo, con Los Tres. Carmen Romero, que era la productora, me pasaba algunas platas. Me pagaban cada vez que tocaba con ellos, pero nunca tuve una relación con los sellos.

¿Y el porcentaje por ventas de discos? ¿Recibiste algo de eso?
Faltó un poco de claridad. Como la artista era la Javi, nos pagaban por las tocatas. En esa época, cuando los discos se vendían harto, había que vender 25 mil discos sólo para pagar costos de grabación. Esa cifra era abominable y nosotros nunca más preguntamos si entró o no dinero. Hasta el día de hoy no sé cuántos discos se vendieron. Aunque en Londres La Javi nos repartió parte de las regalías.

¿Cuál fue el rol del sello?
Financiaron todo. La grabación, mezcla, masterización, carátulas, lanzamiento, distribución del disco y realización de video clips. Ellos se quedaban con todo y los porcentajes eran ridículos, ofrecían entre el 4 y el 7 por ciento de la venta de los discos.

Y más adelante, con más discos bajo el brazo, ¿ese porcentaje no cambió?
Ese porcentaje no cambia. Al renovar contrato podría pasar, si es que el artista es muy famoso, pero yo recién ahora con Oveja Negra, recibo el 75 por ciento. En esa época los sellos eran muy buenos cuando no se tenía la plata para grabar en un estudio. Lo hacían todo y por ello eran muy draconianos con los porcentajes.

¿Cómo funciona el Sello Oveja Negra?
Utilizan fondos de la SCD. Piden un anticipo de mi propio dinero para distribuir el disco. Cobran sólo el 25 por ciento por hacer gestión de prensa, distribución del disco y velar por la recaudación de lo que se venda.

¿Cómo se explica la gran diferencia de porcentajes entre sellos?
Con el avance de la computación y las tarjetas de audio, todos los que estamos en el negocio podemos grabar. Quizás no con una sala enorme, pero sí con un buen sonido. Yo grabé mi disco sin pagarle un peso a nadie. Hasta los músicos lo hicieron gratis. Sólo para hacer las copias, carátulas y distribución fui al sello. En el fondo, es como si fuera un contrato de distribución, porque tampoco he firmado con ellos.

Siendo un trato tan beneficioso, ¿por qué tantos artistas, sobre todo emergentes, trabajan con sellos multinacionales?
Lo que pasa es que cuando lo único que los cabros tienen son ganas, pero no experiencia para llevar a cabo la realización de un proyecto, necesitan asesoría de productores y sellos para la parte técnica de la grabación: Programación del tiempo, decisiones artísticas, ensayar, entre otras cosas.

¿Cuál es tu principal vía de ingreso?
Conciertos y tocatas principalmente. Lo único bueno de las descargas e Internet, es que éstas se han visto beneficiadas. Se democratiza un poco el acceso a la cultura, aunque no creo que para hacerlo sea justo regalar las cosas. También por los Derechos Conexos. Cada vez que suena una canción de Javiera y Los Imposibles o Los Tres, recibo dinero sólo por tocar el órgano en esos temas.

¿Qué opinas de las polémicas modificaciones que se plantearon con respecto a la ley del derecho al autor?
Se generó polémica con respecto a la posibilidad de que restaurantes o servicios de Internet cobraran más caro y ¡claro que lo tienen que hacer! La música también es un servicio. Los distribuidores de Internet son ofrecedores de contenido y cobran por ellos, se hacen los desentendidos. La juventud dedica una parte importante de sus horas en Internet a la descarga, por lo que debiesen pagar un porcentaje.

¿Utilizas plataformas en Internet para difundir tu trabajo?
Sí, tengo una página en MySpace con fotos y un par de temas y por Facebook tuve 600 confirmados para el lanzamiento de mi disco. Yo aprovecho estas nuevas herramientas. Recibo comentarios que se traducen en una energía positiva que me motiva. Además, hay una conexión emotiva entre el usuario y el producto.

¿Cómo crees que la industria discográfica podría enfrentarse a los cambios?
La estructura de los sellos tiene que volverse más accesible, más dúctil, porque si no van a desaparecer. Ya están todas las herramientas para que un artista pueda grabar y difundir su música a través de un espacio virtual e incluso, sin distribuirlo en disquerías. Yo, que saqué mi álbum, debo ser de los últimos bichos raros que lo sigue haciendo.

¿También eres de los fatalistas que piensa que la industria morirá por culpa de Internet?
No creo que desaparezca, pero si es necesario un atractivo nuevo, tal como cuando se dijo que la televisión iba a sacar el cine. Esta es una etapa intermedia, por el momento perjudica a los sellos y los artistas que dependían de la venta de éstos, pero también puede favorecer la difusión y cercanía entre los artistas y su público.

Douglas: “Quedamos los que estamos, porque es muy difícil que surjan nuevas figuras en este contexto”

Fue productor de su último disco. Tiene 10 años de carrera. Ocho álbums. Ha trabajado con 3 sellos discográficos y tuvo buenas experiencias con ellos. Fue éxito de ventas. Así ha sido la vida artistica del co- autor e interprete de “Sigo romántico”.

“No es el común denominador de los artistas nacionales tener éxito de ventas”, cuenta el cantante nacional. Para él su experiencia con los sellos ha sido positiva. “Yo tuve la suerte de partir con un primer disco y ser uno de los chilenos más vendedores”, explica. Él siempre tuvo todas las facilidades. Cuando quiso grabar en un estudio grande, lo tuvo. Cuando se le ocurrió que la sinfónica de Santiago le hiciera los violines, así fue.

Era normal para él que si se decía que hiciera un video clip, lo hicieran. Nunca hubo problema con el presupuesto. A diferencia de lo que le ocurre a la mayoría de las músicos en el país, ya que las compañías no apuestan dinero en esos proyectos. Para que los sellos discográficos recuperen la inversión tienen que vender a lo menos 5 mil discos. Y eso es bastante complicado hacerlo aquí.

Douglas partió en Sony Music con una licencia del sello. El álbum era del productor y de él, mientras que la compañía puso el disco en las tiendas y ayudó con la promoción en las radios. Tal fue la sorpresa que causó “Cariño malo”, que al mes y medio de estar a la venta fue disco de oro con 15 mil copias.

Con esto el sello le compró el master. Firmó por 6 discos y por la misma cantidad de años. Le pusieron asesor de imagen. Mandaron a hacer un video clip en cine. “Todo en un mes y medio, se despegó”, cuenta el cantante. Para él la relación con Sony fue extraordinaria hasta que vino el problema discográfico a nivel mundial.

“Yo me resentí un poco con Sony, porque la apuesta internacional no había sido tan potente como estaba prometido”, dice el artista. Siente que cayó en la inexperiencia. “Ellos vieron que todos mis álbums por lo mínimo tenían discos de oro. Yo sacaba un disco por año. La difusión se acababa con un single”, comenta Douglas. Este artista relata que le decían que había que guardar silencio musical, porque venía otro disco altiro.


Él tuvo la suerte de que todos sus discos se financiaban solos, porque vendía muchas copias. Su experiencia, es que ser prioritario en una compañía pasa exclusivamente por si se vende o no. “Si eres vendedor de discos, tu tema tiene que estar en la radio si o si. Si no estás allí suena Chayanne, Ricky Martín. Pero si estás al a par que ellos, a los sellos les importa más venderte a tí, porque con el disco que viene de afuera ellos ganan un 20 %. Pero si ellos vendían mi disco, por ejemplo, era un 80 por ciento”, explica el músico.

Gracias al volumen de las ventas Douglas obtuvo altas ganancias. “El porcentaje de discos fue de un 4,5 y 6 %. Hasta cinco mil, te daban un 4%; si llegabas a los 10 mil, un 6”, relata el chileno. En su caso iba subiendo el porcentaje mientras vendía más. El contrato también estipulaba que como el master era del sello, él no podía grabar las canciones que hizo con Sony hasta que pasarán 10 años. Incluso las compuestas por él.

Para Douglas el peor error de las compañías fue no evolucionar. El cantante creer que, “el vaso vacío es que hoy las multinacionales no trabajan con artistas nacionales porque no les generan los dividendos que necesitan para recuperar su inversión”. Por muy vendedor que un artista sea, ya no se vende lo de antes. Cuando Douglas ganó el disco de Oro era por 15 mil copias, ahora es por 7.000.

“El problema es que las compañías vendían plástico. Yo siempre dije que los discos vinieran con algo más”, dice el músico. Y cuenta, “una vez sacamos un álbum doble que valía 13 mil pesos. Era carísimo. Entonces, regalamos un concierto a los que lo compraron. Tenía un plus tener el disco original”.

No sólo la tecnología ha variado la situación. Antes un músico de una banda o un solista sacaba un single y una radio le pedía la exclusiva para ponerlo durante una semana. Después todas las otras lo tocaban. Hoy existen los conglomerados. “Entre ellos se segmentan con los artistas locales: Si lo toca una, la otra no”, lamenta Douglas. Pero agrega que, “el vaso medio lleno es que quedamos los que estamos, porque es muy difícil que surjan nuevas figuras en este contexto. Lo que queda es el cariño de la gente”.

La poca adaptación de la industria se ve en más aspectos. Sony le exigió a Douglas no dejar grabar en ningún concierto. “Hoy si me graban yo feliz, porque me ve más gente”, dice él. Y añade, “Sony era como una mujer celosa: me daba todo, pero me quería sólo para ella. Entonces, me decían que en los contratos prohibiera las grabaciones. Ese sello no dejaba ni que las personas entrarán con cámaras de video. Hubo un tiempo en que no dejaban ni que las radios transmitieran. Me acompañaban a todos lados, todo lo fiscalizaban”.

Cuando Sony quebró y se fusionó con BMG, Douglas se fue a Warner Music. Allí le ofrecieron un contrato favorable, ya que le aseguraban la apuesta internacional. “Nos iba muy bien afuera, pero en países como México, que es donde te puedes afianzar y armar tu carrera internacional no había mucha difusión. Porque son muchas las lucas que hay que poner”, cuenta el cantante. Y agrega, “en Chile nunca he tenido que pagar porque me pongan un single. Jamás”. En México las compañías manejan un presupuesto con artistas prioritarios que tienen que poner. Por ejemplo, como dice este artista, en Chile siempre va a sonar Chayanne, porque hay músicos que vienen desde afuera con la orden en específica de que tienen que sonar por sobre lo local, salvo que sea prioritario como era el caso del chileno en Sony.

Cuando vino la crisis de la industria discográfica, se le hizo una auditoria a Warner Music. Encontraron todo mal. En Chile se despidieron a 20 personas. Se decidió que el producto local tenía que salir. “El tipo que vino de México me dijo hay dos cosas: El contrato no te lo puedo cumplir. O me demandas para que nos vayamos a años con esto o me devuelves el contrato y yo te paso el master, para que hagas lo que quieras con él. Obviamente que entre estar 5 años sin poder grabar con ninguna otra compañía, mejor me quedaba con el master. Y eso hice”, explica el cantante quien ahora tiene contrato con Oveja negra y que con las ventas de su master sí ha ganado buen dinero. “Ahora con Oveja negra, que es de la SCD, la garantía es que allí soy prioritario”, dice.

Como la industria musical aún no se ha podido adaptar a la nueva dinámica, los músicos tienen que poner de su parte. Para Douglas lo más importante es tener difusión. “Tengo abierta la página en Facebook y me escriben de radios locales. Les mando el single y les grabo un saludo. Cualquier difusión es buena”, piensa el cantante.

Vea el mensaje de Douglas sobre los nuevos tiempos en la industria musical



"La premisa no es vender, sino existir"




Philippe Boisier es la mente tras Icalma, un proyecto solista que funciona el lado más personal de una larga y multifacética carrera musical. Desde los comienzos más góticos (en el sentido más Bauhaus del concepto) Luna In Caelo, y pasando por una etapa más punk y tropical con Panico y Mambotaxi, Boisier tiene mucho que contar de la industria discográfica.

Su inicio en Chile lo hizo de manera totalmente independiente, trabajando con un sello pequeño, para luego dar un inmenso salto y llegar a ser contratado por una multinacional. Hoy vuelve a la autogestión con Icalma y estas son sus mini-memorias.

¿Cómo fue, en términos generales, tu experiencia trabajando con sellos discográficos, ya sea como artista o como gestionador de eventos?
-Mi experiencia trabajando con sellos ha tenido varias etapas. En la época de Luna in Caelo, grabamos los primeros temas para el sello independiente Background Records, en un modelo que nos involucraba bastante. Trabajábamos todos los músicos como una suerte de colectivo, sin mucha experiencia pero con el soporte de la disquería Background y Hugo Chávez. Esa etapa sirvió para aprender principalmente lo que significaba grabar un disco, la grabación, mezcla, masterización, diseño y fabricación. No se llegó a la etapa de ditribución ya que eso estaba asegurado por la misma disquería.
Posteriormente, hubo una etapa medio oscura con Toxic Records, un sello medio fantasma que nos produjo el primer LP de Luna In Caelo, con distribución en España. Pero no tengo recuerdos de haber participado en nada, todo era a distancia y bastante misterioso.
Con Mambotaxi y como mienbro de Panico, participar en Combodiscos fue como pasar a la etapa superior de Background. Si bien seguía todo muy independiente -lo que te hacía involucrarte más allá del rol de músico- sí habían aspiraciones de distribución, y por ende comercio. Fue la primer vez que vi un disco mío en la Feria del Disco, por ejemplo. De ahí el salto a Sony Music Francia, y luego las grandes ligas.
Definitivamente fue una gran escuela, ver de qué se trata un negocio, y cuáles son las perspectivas, las posibilidades y las inversiones, pero también ver cómo un proyecto puede rápidamente archivarse si no responde a esas expectativas. El dinero invertido por el sello en el grupo involucró llevarnos a grabar a Nueva York, con un productor importante, en un estudio importante, con una empresa que se adjudicó el diseño de la carátula, con contratos con bookings para girar al grupo, además de sendas promociones en las principales cadenas de discos en Francia, con publicaciones importantes. Algo que fácilmente puede deslumbrar si es que no tienes algún cable a tierra.
Luego de esa etapa empieza para mí la era de la autogestión, independencia, y al mismo tiempo, de la creación de mis propias redes, de la participación en circuitos de autogestión, siguiendo los modelos establecidos pero arraigados en el Do It Yourself. Bajo ese modelo la premisa no es vender, sino existir. Eso quiere decir tener presencia: crítica, distribución, conciertos.
Todas las etapas han sido muy importantes, etapas de creación y aprendizaje.



¿Cómo funcionaba la negociación de los contratos, en cuanto al poder que tenían tanto los artistas como los ejecutivos al momento de establecer ganancias, duraciones y exigencias?
-Digamos que el modelo es uno solo, cuando se respeta la torta Artista-Productor-Distribuidor-Minorista, ya que los presupuestos son relativamente similares: horas de estudio para grabación, mezcla, masterización, precio del glassmaster y precio de las copias.En una economía de escala entonces no debería variar mucho los porcentajes: 10% Artista, 20% Producción, 30% Distribución, 30% Minoristas.
Este modelo cambia radicalmente cuando una o varia de las partes se asumen de manera diferente: los homestudio y autoproduccion, el fin del cd, la distribución por internet.
Por ende, la negociación de los contratos nunca fue algo dramático o sorpresivo, sino que sólo es un instrumento que refleja qué modelo se va a seguir. Conociendo bien de qué se trata todo eso, sí logré negociar ciertas partes, como quién es el dueño del master o de la obra grabada.

¿Qué clase de derechos sobre las obras musicales tenían tanto el sello como tú (o ustedes, los artistas)? Si una canción sonaba en la radio o en un comercial, ¿cómo se repartían esos dineros?
-Eso esta muy claro y no merece mayor discusión. El productor es dueño de la grabación, pero no de la autoría de las obras. Por ende, él debería registrar las mayoría de las ganancias por explotación comercial de la obra. Es como un socio mayoritario en una empresa donde aporta el mayor capital. La reproducción de esa obra no es necesariamente una explotación, pero está afecto a pagos de derechos de autor, algo absolutamente independiente a la grabación propiamente tal. Los derechos de autor son 100% míos (cuando así corresponda) y por la venta de mi música me corresponde un porcentaje menor si es que yo no soy productor.
Por eso, cada vez que me encargan una obra, yo separo los contratos en dos.

¿Y cuál es tu postura y/o análisis frente al estado actual de la industria discográfica?

Mi postura es de expectación. Yo tengo un sello que distribuyo principalmente por iTunes, con gastos ínfimos. Sin embargo, poner tu música a disposición del mundo entero es cada vez mas fácil. Sí estoy convencido que donde hay que invertir es en "agregados de prensa", o personas que se encarguen de que tu disco sea criticado en la mayoría de los medios, lo que va a permitir finalmente que tu obra sea pública

Entrevista a Delisse

"El poder de los sellos es super importante"

Delisse es un dúo nacional integrado por Cristián Moya y Magdalena Atria. Pese a que han visto cerradas cientos de puertas, están convencidos que los sellos son una necesidad importantísima para la industria musical. “La compañía disquera es una necesidad de un artista”, señalan.

Están juntos hace casi 15 años. Porque se conocieron en 1995 mientras estudiaban en un instituto, y decidieron dedicar su vida a la música. Pese a que han visto cerrarse cientos de puertas, “nunca hemos perdido la fe en Dios ni en nuestro trabajo”, señalan. Han publicado dos discos, y aunque para muchos el nombre Delisse no diga mucho, la joven pareja fue la encargada de abrir Los Premios MTV 2008 en Guadalajara, Mexico. De su carrera y el importante papel de los sellos en esta, conversamos con Magdalena y Cristián, mientras se preparan para seguir haciendo realidad sus sueños.

¿Cómo ha sido su experiencia de trabajar bajo el alero de un sello?
“Nosotros primero trabajamos con Sello Azul, que tiene un trabajo muy especial. Ellos se encargan de la distribución y marketing, por lo tanto fuimos nosotros quienes grabamos nuestro disco “Gritarlo al cielo”, y después Sello Azul tomaba ese disco y lo promocionaba. Después te liberan y tu sigues siendo dueño de tu master y lo puedes licenciar con otra disquera.”

Ahora trabajan con Universal Publishing. ¿Cómo funciona el trabajo con ellos?
“Con Universal Publishing, ellos son productor fonográfico. Ellos grabaron el disco e hicieron alianzas con inversionistas externos para producirlo, pero en este caso es Universal Publishing el dueño del master de nuestro segundo disco, “El peso del dolor”. Nosotros podemos licenciar nuestro disco en lo que se llama un contrato de licencia artística con una disquera, porque Universal Publishing es un sello editorial. Es la parte editorial de Universal Music Group, no es la disquera.”

¿Qué tan grande es la diferencia en temas de difusión entre una multinacional como Universal Publishing y Sello Azul?
“Hay diferencia porque hay una mayor inyección de inversión, tenemos una encargada de prensa, hicieron buenos videoclips para enviar a MTV, pero al pasar a una casa discográfica en los próximos meses, la promoción va a ser aun más fuerte. Esa es la diferencia de lo que te da un sello multinacional y no te lo da un sello independiente. En el caso de Sello Azul, ellos lo que hacían era promocionar y hacer el marketing, y dentro de eso había un presupuesto para hacer un videoclip, para sesiones de fotos y para hacer el arte del disco.”

Magdalena y Cristián se sienten muy agradecidos de Sello Azul, del que dicen que es un concurso público, donde el premio que Delisse logró, fue lograr la edición de su primer disco, el arte, las fotografías y un videoclip. “Eso después te lo dan. Es un premio, donde puede participar cualquier persona y el único requisito es tener el disco grabado. La experiencia con Sello Azul es muy buena para empezar, porque tu aprendes de la industria de la música”.

¿Han pensado trabajar de forma independiente?
“En este momento no. El sello o la compañía disquera es una necesidad de un artista. Aunque venga un artista y diga que no, que es mentira, no. No es verdad. Aunque depende mucho del tipo de artista. En México, Víctor González, gerente de una multinacional importantísima nos decía: ‘Ustedes, son el rockero pero tienen un lado de artista pop que tiene que funcionar con una disquera encima’. Para algunos artistas puede funcionar mucho la independencia, pero aun así nadie que sea independiente puede decir ‘no, yo no quiero una compañía’. Eso es mentira”.

¿Cómo ven la situación actual de la industria, la piratería, la baja en la venta de discos?
“La industria en Chile, excepto una discográfica, esta súper retrasada. Me refiero a que no se venden muchos discos, pero se descarga mucha música, muchos ringtones, backtones, videotones para los celulares, y eso las disqueras no lo están aplicando bien. Nosotros fuimos el primer artista en ser trabajados de manera digital, antes de un disco. Tuvimos tres singles que rotaban, pero no había disco físico. Y eso es una parte de la industria musical muy importante y está súper desaprovechado.”

¿Cuál es el camino que tiene que tomar la industria musical?
“Yo creo que es el camino que está tomando Universal a nivel mundial. Ellos tienen un area que es móvil, un area netamente digital, que se llama Universal Music Mobile. Eso es interesante, porque esas descargas no son menores. La gente jura que vendiste 200 o 300, y de repente te dicen ‘no, descargaste 7 mil, 8 mil ringtones’, entonces no es algo sin importancia. La lucha contra la piratería va por ese lado. Esa lucha se trata más bien de algo quijotesca”.

martes, 12 de mayo de 2009

Entrevista

Yo voy a entrevistar a Cristian Moya y Magdalena Atria de "Delisse".